un nuevo camino que comienza, una nueva rutina que empieza
y yo acostumbrándome a ella. La vida que me atropella y me levanta,
me quita y me pone, me destruye y me compone y me da una oportunidad más cada día.
Un cuarto de siglo y tantas cosas más que he aprendido como por ejemplo
saber que nadie tiene dueño, que todos somos libres,
que somos nosotros que elegimos y que al amor hay que darle libertad
dejándolo volar alto y que actúe según sus estímulos y el peso de su conciencia.
Un cuarto de siglo y muchas otras cosas más que me faltan por aprender
sueños que he cumplido, otros por alcanzar, y muchos otros más
que se han quedado a medio camino, deseos y metas realizadas
y otras más que se han quedado desbaratadas, olvidadas por falta de tiempo, libertad, ánimo y recursos o tan solo la vida no ha querido darme la oportunidad.
Un cuarto de siglo y tantas cosas pesan sobre mi alma, una relación que va y viene, continúa y se detiene, que sube y se desploma y anda como paloma de alas rotas y quebradas, así como quebradas sus esperanzas e ilusiones, y mis emociones definidas se reprimen y se agobian y entones cayo para dejar que el tiempo haga su trabajo
y recuperar lo que la vida me trajo, este amor que me hizo creer en él mismo
y me tiré de bruces aferrándome como pirata a un tesoro, porque tus ojos y tus pies son mi tesoro.
Un cuarto de siglo y la vida que me hace madurar poco a poco, tantas cosas que he dejado atrás y detrás de mi vienen otras situaciones, solo le pido a Dios,
la fuerza necesaria para controlar mis emociones, para no enloquecer por mis pasiones
y aguantar la cordura sin caer de rodillas, levantarme cada día tratando de esconder mis heridas y veo en mi closed un par de fotos que me hacen recordar que el amor existe
pero mi corazón no resiste y se hecha a sangrar sabiendo que solo hay una mano capaz que lo puede curar.
Un cuarto de siglo y doy gracias a Dios, por cada tropiezo, cada camino, cada gloria, cada sonrisa, cada llanto, cada decepción, cada fracaso, cada logro, cada día, hora, minuto y segundo vivido porque de cada uno de ellos he conseguido aprender algo y me han hecho ser el hombre que ahora soy y así voy aprendiendo que el empeño es lo único que cuenta para sobrevivir en esta tormenta, esta tormenta de emociones que llamamos vida.
Un cuarto de siglo y esta vida sigue ¡! Gente que aparece y se esfuma y vos aprendés un poquito de cada uno de ellos así como ellos aprenden un poquito de vos y es eso lo que hace que tu vida tenga sentido, unas pasan y te tocan y otras se van sin novedad, conocidos, amigos, familia y el ser que se te llega a meter hasta los huesos, tanto que lo llamás tu mujer, aunque no sea tuya y duele cuando no está con vos, pero sin duda de todas y cada una de las personas que pasaron, están y aparecerán en tu vida es que estás formado.
Un cuarto de siglo y yo sigo adelante !! Con eso tengo bastante !! Edw ¡! Rock for life ¡!

0 comentarios:
Publicar un comentario